lunes, 15 de febrero de 2010

escondida

Y te las rebuscás para explicarme
que cuando cierro los ojos
que cuando me tapo la cara
seguís ahí
aunque no te vea.

Desarrollar un sexto sentido
para sentirte
para entender tu presencia
sin palabras
para ver lo que tenés para darme
sin mirar.

Y es que tantas veces ya
me quedé sola
jugando a la escondida
esperando
desesperando
por un piedra libre que me salve
de este encierro
sin cuatro paredes.

La claustrofobia a campo abierto
el miedo absurdo de que esta vez
tenga la suerte
extraña suerte
de estar equivocada.

1 comentario:

l.c.d.n dijo...

sublime, como siempre...